Sordos en España: ¿Ciudadanos de Segunda?

Madrid, 29 de noviembre de 2018.Este 4 de diciembre hace un año que venció el plazo que concedía la Ley General de Derechos de Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social para que todos los productos, bienes, entornos y servicios fueran accesibles. Un año con escasos avances. AG Bell International / Oír es Clave aprovecha la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, este 3 de diciembre, para exigir que se cumplan las condiciones de accesibilidad y no discriminación.

“Ni edificios, ni webs, ni cines, ni teatros, ni museos,… Hay excepciones, claro, pero queda muchísimo por hacer para mejorar la accesibilidad para personas con sordera o hipoacusia. Y en el caso de los hospitales puede llegar a ser especialmente grave, como se ha demostrado con las carencias en las urgencias de determinados centros”, explica Carmen Abascal, directora de AG Bell International / Oír es Clave.

El acceso al mundo laboral de las personas con discapacidad auditiva es muy complicado: el paro afecta a este colectivo en un porcentaje entre el 40% y el 50%. Lo primero que tienen que afrontar esla mención a los problemas de audición en el currículum. Después hay que superar la entrevista. Si se consigue el empleo, existen una serie de medidas que pueden facilitar la comunicación, como una buena iluminación que facilite la lectura labial si es precisa,  el uso de mesas de reunión redondas u ovaladas o el acondicionamiento acústico de los espacios para que se absorba el sonido y se elimine la reverberación. Además, existen soluciones tecnológicas para adaptar el puesto de trabajo, como el teléfono y el bucle magnético en la mesa de trabajo, y los sistemas de amplificación inalámbrico en la salas de reuniones (bucle magnético o sistema de FM). Esta es la teoría porque la práctica es que, en demasiadas ocasiones, en vez de acondicionar el puesto de trabajo ubican a las personas con discapacidad auditiva en los lugares más ruidosos, como los que se encuentran cerca de fotocopiadoras o impresoras.

 

 

 

La accesibilidad en cultura y ocio también es una asignatura pendiente. “La tecnología en los museos ha logrado avances, pero queda camino por recorrer en las webs, la expedición de entradas y en la formación específica para los empleados -comenta Abascal-. En el mundo del teatro hay que extender el número de salas con subtitulado, bucle de inducción magnética, sonido de sala amplificado y programas de mano. Igual que en el cine: hay muchas salas que ofrecen subtitulado, pero otras muchas no”. Tampoco la red hotelera apuesta decididamente por laincorporación de medidas de accesibilidad para personas con discapacidad auditiva.

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Centro de atención temprana especializado en sordera e hipoacusia

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